Quizás no es casualidad. Seguramente, no. Tan solo hay que asomarse a su amplia terraza para ver que la conexión existe y que, simplemente, era cuestión de tiempo. Tiempo, más de tres mil años, en el que, de una forma u otra, ha ‘contemplado’ y estaba llamada a conectar con ellos, los atunes rojos, o los, como a nosotros nos gusta decir, gigantes de plata.
Te hablamos de la suite Presidencial del Hotel Royal Hideaway de Chiclana, atalaya privilegiada a las aguas de un Atlántico por las que estos días transitan los atunes rojos, los de almadraba, en busca de las cálidas aguas del Mediterráneo para desovar.
Este extraordinario oasis para el descanso, elegido en numerosas ocasiones como la mejor suite de España por los World Travel Awards, ha decidido conectar aún más con una historia de la que forma parte y que, sin lugar a dudas, es un valor. Y qué mejor manera de hacerlo que con la presencia (exposición) de una de las extraordinarias obras de quien mejor ha sabido conectar, moldear y dar vida a los gigantes de plata y al apasionante universo patrimonial, cultural y social del que forman parte, el escultor chiclanero Pedro L. Barberá.
El creador de las gigantes veletas de atunes rojos que, al capricho de los vientos, dominan el litoral gaditano, ha ambientado este espacio único con un gran atún (307×90 centímetros) de acero galvanizado reciclado, pulido y lacado. Una gran pieza con 172 espectaculares escamas.
“Esta es una de las obras que más caracterizan mis atunes”. “En este caso”, ha señalado Barberá, “la he realizado pensando también en el sitio tan especial en el que se iba a ubicar, una suite reconocida como la mejor de España por sexto año consecutivo”.
“Se trata de una obra de ‘alta costura’ para un lugar de alto standing y que, en mi opinión, pone la cultura del atún en su sitio”.
Cabe resaltar que otra obra del escultor chiclanero, en este caso un ‘esqueleto de atún corten’ (320×104 centímetros) ha sido ubicada en la suite Vanguardista.
En este caso se trata de una obra con un proceso de oxidación y patinado con patrón orgánico, una versión más modernista y que, al igual que la obra de la suite Presidencial, lleva en su parte trasera una luz led que, además de iluminar, ofrece un ambiente de relajación.

SIMPLEMENTE UN OASIS
Localizada en primera línea de playa de La Barrosa, en esa franja litoral en la que se rinde homenaje a uno los grandes episodios históricos de las costas de Chiclana, la Batalla de La Barrosa (1811), la suite Presidencial del Hotel Royal Hideaway es un brindis a quienes buscan experiencias únicas.
Un espacio creado tanto en ubicación, amplitud y diseño como en comodidades para disfrutar de unos inolvidables días de descanso y relax.
Nada menos que 140 metros cuadrados de espacio interior, con dos habitaciones, dos baños, vestidor y enorme salón, y, en su terraza, 250 metros con envidiables vistas al mar y con piscina, jacuzzi, zona de relax y barbacoa.
Suite que ha obtenido hasta en seis ocasiones los llamados ‘Oscar del turismo’ y que, además, se integra en un hotel que ha sido distinguido con Mejor Resort de Lujo de Playa de Europa.


