El mar y todo lo que tiene que ver con él, más allá de temporadas como la del verano, está muy presente en la vida social, cultural, económica y artística de los habitantes de cada una de las poblaciones de la costa de Cádiz. Ejemplo de ello son las localidades marineras de la comarca de La Janda (Zahara de los Atunes, Barbate y Conil), en las que la pesca ha sido y, pese a las profundas heridas, sigue siendo una filosofía de vida, una forma de interpretar su rico territorio.
Identidad que su mayor representación institucional, la Mancomunidad de La Janda, resalta con una iniciativa que lleva por nombre ‘Murales por la Janda’, que “es mucho más que pintar una pared”. “Es una iniciativa que surgió hace tres años para poner en valor a los municipios de la Janda a través del arte urbano y, sobre todo, a las personas que forman parte de ellos a través de sus antepasados e historia”.
Iniciativa que esta vez se ha fijado en Zahara de los Atunes, localidad en la que se ha inaugurado un mural que pretende representar la identidad del municipio a través sus raíces cómo la pesca y el arte trimilenario de la almadraba y su vinculación con la actividad económica, pero también transmitir un mensaje de futuro.
Historias de personas que han trabajado y siguen trabajando en sus pueblos. “Personas vinculadas al mar, al turismo, a la hostelería, al comercio, a los servicios y a tantas otras actividades que forman parte de la realidad de La Janda”.
El presidente de la mancomunidad, Javier Rodríguez y el presidente de la Entidad Local Autónoma de Zahara de los Atunes, Agustín Conejo, acompañaron al autor de la obra, Francisco Alvarado “Hoko”.






