Como era de esperar (la cita así lo merecía), la Fiesta del Gazpacho Caliente de Chiclana congregó a numerosos amantes de la gastronomía tradicional. Aficionados a la buena mesa que, también, llegaron desde distintos puntos de la provincia para unirse a una degustación que resultó un éxito total tanto de participación como de sabor.
Sabores y texturas que, cada uno con su mano y su punto, pusieron los gazpacheros que se subieron a este ‘escenario gastronómico’ habilitado en el centro de la localidad, en la Alameda del Río, para poner ‘música y letra’ a uno de los platos más reconfortantes de nuestra gastronomía, de esa que mira a la tierra, a los productos de proximidad.
Nada menos que mil raciones repartieron la Hermandad del Rocío de Chiclana, el Ayuntamiento de Chiclana y el Club Enogastronómico Sin Kilómetro para hacer algo más ‘caliente’ y agradable una jornada que vino marcada por los cielos nublados.
Sin lugar a dudas, uno de los momentos más sobresalientes de esta nueva edición de la Fiesta del Gazpacho fue asistir a la demostración sobre cómo se elabora un plato tan humilde como exquisito.
Un plato cuya elaboración parte de cocer tomates junto a una rebanada de pan para, seguidamente, elaborar un buen majao con ajos, pimientos y sal. Majao al que se añaden los tomates y el pan.
A renglón seguido, se va añadiendo más pan a pellizcos y algo de agua de cocer los tomates, sin dejar de remover una vez haya esponjado.
Por último, se le va incorporado un buen aceite de oliva virgen extra, se mezcla y se deja reposar tapado con un paño.
Para servir se le pueden añadir unas buenas tiras de pimientos asados.
Aquí te dejamos algunas de las imágenes de esta Fiesta del Gazpacho






