Ahora sí. Barbate, su almadraba, la de Pesquerías de Almadraba (Petaca Chico y Ricardo Fuentes), levantó los últimos atunes rojos que le faltaban para completar una cuota que, con el tonelaje asignado y el adquirido a otras pesquerías, se ha elevado a 1.400 toneladas.
En total, fueron once los atunes rojos los que levantó un arte que, al igual que las de Conil de la Frontera, Zahara de los Atunes y Tarifa, ha podido constatar estos dos meses largos la recuperación definitiva de una especie que, ahora sí, vuelve a ‘nadar’ por nuestras aguas gaditanas con la fuerza de tiempos pasados.
Esta levantá, con la almadraba ya sumergida en tareas de leva, tuvo lugar en la llamada recámara, en la que sus buzos se sumergieron por última vez para, provistos de la lupara, dar captura a ejemplares que rondaron los doscientos kilos de peso, alcanzado el mayor los 271.
Fue una jornada muy emotiva para el conjunto de trabajadores que hacen posible la almadraba de Barbate, ya que con esta levantá bajaron el telón de una campaña de capturas que ha recordado a las que tenían lugar antes de la ‘veda’ impuesta en 2008 por la mala situación de la especie.
Según señaló David Martínez, gerente de Pesquerías de Almadraba, ha sido una campaña “extraordinaria. No solo en el número de atunes rojos capturados, también en la calidad de los mismos”.
Cabe destacar que, como han señalado las dos grandes comercializadoras del atún rojo de las almadrabas gaditanas, Gadira (Conil de la Frontera, Tarifa y Zahara de los Atunes), Petaca Chico y Ricardo Fuentes (Barbate), este año el atún rojo que, vía los grandes barcos de congelación, ha sido destinado a Japón ha rondado el 33 por ciento de la cuota. El resto ha sido para el mercado nacional, europeo e, incluso, estadounidense.
En definitiva, se puso el punto y final a una temporada de capturas que ha sido excelente tanto en cantidad como en calidad.








