Pocas cosas hay en la costa de Cádiz que nos ilusionen más que el impulso de esos proyectos que buscan mejorar la salud de nuestro entorno, nuestra gran pasión.
Iniciativas que queremos compartir con vosotros, que sabemos que, al igual que nosotros, tenéis un gran interés por todo lo que se desarrolla en positivo (eficiencia y conservación) en torno a nuestra costa
Este es el caso del llamado proyecto Marviva, que, con la ayuda de la tecnología, apuesta por el desarrollo de mallas biodegradables con un gran número de utilidades, tales como: reforzar la protección del litoral, ayudar a restaurar praderas marinas, mejorar algo tan importante como la productividad de nuestras pesquerías o poner coto a la presencia de patógenos en el agua.
Proyecto en el que, como en tantos otros relacionados con el litoral, colabora la Universidad de Cádiz, y cuyo punto de partida es uno de los grandes desafíos a favor de la salud de los mares, el deterioro de los ecosistemas costeros vegetados.
Según señala el Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas), colaborador de Marviva, se trabaja en el desarrollo de una infraestructura innovadora basada en biopolímeros diseñada para la restauración efectiva de praderas marinas (responsables de enterrar en torno al 50 % del carbono en sedimentos costeros).
Esta solución permite la repoblación de especies de angiospermas —también llamadas fanerógamas o pastos marinos— mediante estructuras que garantizan una biodegradación controlada y conforme a los criterios regulatorios europeos.
Un aspecto esencial del proyecto es su validación en condiciones controladas en entornos naturales, en este caso, en los esteros de la Universidad de Cádiz, para posteriormente desarrollar prototipos.
