La costa de Cádiz da para mucho a lo largo de sus 285 kilómetros, extensión en la que, a lo largo de los siglos, se han escrito miles de historias. Historias de perfiles varios, con claros y oscuros, pero que, contemporáneas o pasadas, han dejando huellas que no se olvidan, que ni los fuertes vientos de Levante han logrado borrar.
Una de esas historias que va a permanecer en la memoria de la costa, de la gaditana, es la que escribió el pasado sábado en aguas de la Bahía de Cádiz un joven portuense, que hizo realidad uno de los pensamientos del filósofo griego Epicteto: “No es lo que te pasa, sino cómo reaccionas a lo que te pasa lo que define tu vida”.
Y eso es lo que hizo Ignacio Peñuelas, aquejado de una lesión medular, en aguas gaditanas, demostrar que, pese a su minusvalía, es capaz de acometer y conquistar objetivos, a priori, inalcanzables.
El atleta portuense, contra viento (el Levante no se lo quiso perder) y marea, cubrió a nado el recorrido entre Cádiz y El Puerto de Santa María, culminando así una auténtico reto de superación.
Aventura que, obviamente, no fue fruto de la casualidad, sino el resultado de intensos meses de preparación y fe ciega en sus posibilidades.
Una historia de cinco kilómetros que culminó en la orilla portuense, ante el aplauso unánime y emocionado de familiares, amigos y portuenses, atesorando otro relato/valor, el del amor y compromiso infinito de un padre que hizo suyo el sueño de su hijo.
Felicidades desde lacostadecadiz.com y recordar esa frase previa a tu entrada en el mar: “Antes de cruzar una bahía hay que cruzar todos los límites que existen dentro de uno mismo”.
