Tras los grandes temporales de este invierno, muchas de las playas de nuestra costa han sufrido y presentan daños muy palpables. ‘Heridas’ desconocidas desde hace años y que, superadas ya las vacaciones de Semana Santa y con el sector turístico en pleno despertar, siguen muy presentes y ‘amenazan’ con empeorar.
Este es el caso de unas de las playas más emblemáticas de la costa gaditana. Zona de baño que, aunque de pequeñas dimensiones, es emblema de la singularidad y belleza de nuestro litoral.
Hablamos de Los Caños de Meca, playa referente de esas zonas de baño gaditana que se caracterizan por los entornos de extraordinaria belleza en los que se encuentran. En este caso, a los pies del espectacular Parque Natural de la Breña y Marismas del Barbate y a escasos metros del emblemático tómbolo del Cabo de Trafalgar.
Daños que afectan a la cantidad de arena que acumula o, mejor dicho, ha perdido; los desprendimientos de sus paredes de roca y, muy en especial, al destrozo de las bajadas a la playa.
En cuanto a la arena, si bien es cierto que, al ser una playa mareal, viene recuperando gran parte de la arena que pierde; no lo es menos que, en ningún caso, hace gala de las cantidades de años anteriores a 2025. Extremo que ‘denuncian’ las numerosas rocas que, hasta el año pasado, no eran visibles o sus bunkers, cuyos pilares lucen al desnudo.
A esta deficiencia se unen los desprendimientos de piedras que han sufrido y siguen registrando sus ‘acantilados’. Circunstancia que, por lo que se aprecia sobre el terreno, podría ir a más, aumentando el peligro para los bañistas.
No obstante, con ser llamativa la falta de arena y los desprendimientos, aún lo es más la situación que presentan las bajadas a la playa.
Bajadas, alguna muy compleja, que, ya muy dañadas, lo podrían estar aún más si no se actúa con celeridad.
Y es que, inmersos ya en el mes de abril, las zonas de acceso útiles se pueden contar con menos de los dedos de una mano. Es más, muchas suponen un peligro latente para quienes se arriesgan a emplearlas. Estos son los casos de las bajadas que se encuentran a ambos lados del Restaurante El Pirata y otras que se localizan entre este establecimiento y la zona más pegada a los acantilados.





